...Porque corremos "el peligro" de que aquello que cantamos nos cambie de veras la vida!
ayer estuve como muchos de vosotros en la misa de los niños. Y cantásteis muy bien (aunque siempre Iñaki os recuerde que hay que ir a los ensayos...!).Vuestros rostros estaban alegres y los ojillos de más de una iban y venian entre mirar el papel o mirar por donde le indicaban...
yo mientras tanto con un peke en mis rodillas saboreaba la canción después de la comunión " tan cerca de mi". Sí realmente Dios estaba cerca, más cerca que yo misma de mí, tan cerca, tan dentro,...que su sóla presencia me alimenta, reaviva y orienta!!
"..tan cerca que hasta lo puedo tocar, Jesús está aquí!"...y estaba, Jesús realmente, estaba sentado en mis rodillas diciendo mi nombre al oido... gustoso encuentro para una Hija de la Caridad...¡que tiene también que aprender a escuchar el canto de Dios incluso en las voces que desafinan!
Ya por la tarde después de las duchas de los crios, mientras cortaba las uñas a uno de los mayores, en apariencia poco tierno y de los que hacen crecer mi paciencia, otro de los crios tararea con un tono muy personal la misma canción...y "tan cerca de mí, que hasta lo puedo tocar Jesús tambien estaba allí". Dios realmente tambien está en aquellos que no llaman nuestra atención o a veces nos cuesta más comprenderlos y disfrutar con ellos. Dios reclama ensanchar mi corazón para albergar a aquellos que El disponga enviarme al estilo que marcó San Vicente de Paúl " cuanto menos "agradables" más necesitaran de tu amor"
Dios nos fortalezca con su amor en el encuentro íntimo de la eucaristía para vivir en profundidad y generosidad su encarnación entre los hombres.
...uhmmmm!! ya huele a adviento!!
un abrazo
Sor Loli


